ESTE TEXTO CORRESPONDE A LOS PRIMEROS PASOS FUERA DEL LABORATORIO QUE DIÓ EL MCO.

Durante años he estado ligado a unos clarinetes. Todo mi tesoro, por otra parte, y un acopio de décadas: instrumentos, efectos para alterar su sonido, desde los primeros pedales analógicos a los más modernos efectos digitales... siempre atado a los clarinetes, incluso cuando decidí vengarme de ellos y no volverlos a soplar. Performances en solitario durante los últimos cinco años (Trust Model for Slight Work): golpeándolos, frotándolos, haciendo verdaderamente que no sonaran como clarinetes, sino como muchos otros instrumentos, y no sólo mis conciertos en solitario: primero con Macromassa, varios años antes, y luego con Leonidas o NublaFelizPeZush + Casino desde 1998, o dentro de la European Experimental Composers Orchestra, desde 1996, siempre he sido el chico de los clarinetes pichicateados... Y lo más verdaderamente chocante es que en 1987 grabé los primeros MCO al mismo tiempo que elaboraba el sistema en sí. Mucho de ese material original está en el disco Piedra Nombre que apareció en 1992, así que no hay que olvidar que mi trabajo con el sampler lleva ya 14 años! y que precisamente por la misma estructura del MCO era totalmente irreproducible en directo, por lo que la situación era para mí altamente esquizofrénica... El MCO fue creciendo y ramificándose, primero con los workshops Clariaudiencias, donde adquirió movilidad (la maleta autónoma MCO) y fue practicado por otras personas (una treintena en estos últimos tres años). En 1999 aparecieron los tres cd que contienen el trabajo 1989-1999 con el MCO; después, ya en el 2000, tiene lugar la primera grabación en colaboración estrecha: el disco con Tibetan Red, ěTao Pointî, de inminente aparición, y comienza otra colaboración: el disco con Rapoon. Paralelamente, se renueva el contenido mismo de la maleta al sustituir el viejo sampler Casio por una moderna unidad de tamaño realmente pequeño y gran capacidad de memoria. Y ahí está la clave: de pronto, el MCO puede hacerse en directo. Y termina la esquizofrenia. Y comienzan otra clase de problemas, por supuesto, aunque podríamos llamarles ěproblemas agradablesî. Para empezar, cuando estoy preparando la posibilidad de hacer en directo el MCO, surgen dos oportunidades casi seguidas: un concierto en el festival Experimenta de Madrid y otro en la Muestra de Arte Sonoro de Barcelona, ambos con Anton Ignorant. El resultado es altamente estimulante y, finalmente, la noche del 27 al 28 de mayo del 2000, durante el laboratorio de solos de Leonidas en Can Festís (una masía de 500 años en el centro de la región del Penedés) hago el último concierto de la serie Trust Model (y, probablemente, el mejor de todos los tiempos, junto con el primero) y unas horas después, el primer concierto en solitario de MCO. Lo que sucede a continuación es que sustituyo los clarinetes por el sampler y la radio de onda corta en el concierto de NublaFelizPeZush + Casino en el Reina Sofía de Madrid. El resultado es caótico. Un grupo de improvisación instrumental cuyo clarinetista ha sido suplantado por un sampler con fuentes de radio, forzosamente ha de acusar un cambio así. Fui totalmente consciente del desconcierto de los otros músicos y tuve la impresión durante el concierto de que aquél quizá fuese el último conmigo dentro de la formación. Faltan tres días para el concierto de Leonidas en Lisboa y las posibilidades de que suceda algo similar están ahí. ¿Qué será de Leonidas a partir de ese concierto? es una incógnita. Paralelamente, decido ampliar el equipo para directo: dentro de pocos días incluirá otro sampler gemelo del actual, con ello pretendo poder ser totalmente autónomo en directo: realizar fundidos en tiempo real y sumar muchas más muestras. Imprescindible consolidar los medios de que voy a disponer, pues el 22 de julio tengo mi primer concierto en solitario con el MCO (descontando aquel primero de Can Festís) en la capilla de Sant Nicolau de Gerona.
La libertad que siento al no tener que portear mis clarinetes y batallar con ellos no puede ser empañada por las incógnitas que se plantean, en mi relación con los grupos en que participo o con el diseño del nuevo concepto de mi trabajo en público. Al contrario, es tremendamente estimulante y me ha devuelto las fuerzas que creía haber perdido. El MCO entra en su segunda fase! y con qué energía.

Fábrica de Pólvora, Barcarena (Lisboa), 28-06-2000

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